Conecta con la vida.

Una invitación amplia: detente, observa, contempla, respira, mira y siente: el árbol, la estrella, la nube, el cielo, la piedra, el camino, el mar, el río, el prado, la hierba, la hoja, la flor, la orilla, el cauce, la fuente, el salto, el agua, el ocaso, el amanecer, el silencio, la brisa, la brea, la luz, el contraste, las sombras, el latido, los temblores, lo inesperado, el paso en la playa, el viento en la cara, la vida desplegándose en ti y a tu alrededor, y tanta belleza más.

Detente y contempla lo que es. Conecta con la vida. Agradece, respira, sonríe, ama. Comparte. Y sigue. – Álex Rovira