Ayudemos al mundo

En estos momentos, la consciencia y los valores fundamentales son imprescindibles para el bien común.

Lucidez, respeto, prudencia, pulcritud, gratitud hacia los profesionales de la sanidad que están dándolo todo para cuidar y recuperar a nuestros seres queridos que lo necesitan.

Todos somos hermanos, todos somos una tribu. Es un imperativo que nos cuidemos los unos a los otros. No vale la imprudencia ahora.

La vida, la tierra, nos pide una parada: quietud, sensatez, delicadeza, consciencia sistémica de nuestros actos, respeto en el cuidado del mínimo detalle hacia el otro.

Nos invita también a detenernos a reflexionar, a que ralenticemos nuestra inercia. Es una invitación profunda a la visión global, sistémica, a la reflexión, a la pulcritud, al amor a la vida y a la tierra que nos ha sido dada.

Siempre que llovió paró, dice el dicho de la sabiduría popular. Esto también pasará. Pero entre todos hagamos que pase cuanto antes, que los enfermos puedan sanar, que los sanos no se contagien por imprudencia, y que aquellos que están arriesgándose para curar a los demás no tengan un trabajo innecesario que se puede evitar desde la empatía y el sentido común.

Luz y Amor.

Álex Rovira