«Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba» de Sor Juana Inés de la Cruz

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y tus acciones veía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba.

Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía,
pues entre el llanto que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste,
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos:
pues ya en líquido humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre tus manos.

“Estamos corriendo por la vida, en vez de vivirla”.

“Llegó un momento en mi vida en que leía a mi hijo los cuentos a toda prisa, saltándome páginas. Me di cuenta de que había perdido la cabeza, estaba enloquecido, arruinando mi vida con esta adicción a la prisa. Hoy por hoy, por todo el planeta, cada vez más gente está haciendo lo impensable: están desacelerando, están ralentizando, en todos los sectores de la vida”.

En este vídeo, el escritor y periodista Carl Honoré describe el riesgo de vivir en permanente estrés y cómo es posible dar un cambio radical al estilo de vida hiperacelerado. El llamado “gurú anti prisa”, representante del movimiento Slow, propone ralentizar la vida y reducir las cargas mentales, académicas o laborales. “La ‘deliciosa paradoja de la lentitud’ demuestra que aquellos que ralentizan a través de la meditación, del pensamiento lento, tienen más capacidades para gestionar el mundo rápido que aquellos que nunca pisan el freno.

La lentitud es un superpoder en un mundo hiperacelerado”, desarrolla el autor en libros como ‘Bajo presión’, ‘La lentitud como método’ y ‘Elogio de la lentitud’.

«Si el hombre pudiera decir», de Luis Cernuda

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero,  porque no he vivido.

Por qué es tan importante cómo miras a tu hijo. Álex Rovira

El escritor y divulgador Álex Rovira explica en este vídeo la importancia de lo que en psicología se llama `la mirada apreciativa´, es decir, aquella forma de mirar que tiene la capacidad de transformar, empoderar a los demás y “darles alas”. Rovira insiste en la importancia de que esta mirada se aplique tanto en la escuela como en la familia.

Parafraseando a Goethe, asegura “trata a un ser humano como es, y seguirá siendo lo que es; pero trátalo como puede llegar a ser, y se convertirá en lo que está destinado a ser”.

Álex Rovira reflexiona sobre cómo nuestra forma de ver a los demás puede condicionar sus posibilidades de crecimiento y realización; y nos anima a liberarnos tanto de falsas ideas negativas sobre nosotros mismos, como de falsos prejuicios sobre los demás.

Pensamiento de otoño – Rubén Darío

 Huye el año a su término
Como arroyo que pasa,
Llevando del poniente
Luz fugitiva y pálida.
Y así como el del pájaro
Que triste tiende el ala,
El vuelo del recuerdo
Que al espacio se lanza
Languidece en lo inmenso
Del azul por do vaga.
Huye el año a su término
Como arroyo que pasa.

Un algo de alma aún yerra
Por los cálices muertos
De las tardes volúbiles
Y los rosales trémulos.
Y, de luces lejanas
Al hondo firmamento,
En alas del perfume
Aún se remonta un sueño.
Un algo de alma aún yerra
Por los cálices muertos.

Canción de despedida
Fingen las fuentes túrbidas.
Si te place, amor mío,
Volvamos a la ruta
Que allá en la primavera
Ambos, las manos juntas,
Seguimos, embriagados
De amor y de ternura,
Por los gratos senderos
Do sus ramas columpian
Olientes avenidas
Que las flores perfuman.
Canción de despedida
Fingen las fuentes turbias.

Un cántico de amores
Brota mi pecho ardiente
Que eterno abril fecundo
De juventud florece.
¡Qué mueran, en buen hora,
Los bellos días! Llegue
Otra vez el invierno;
Renazca áspero y fuerte.
Del viento entre el quejido,
Cual mágico himno alegre,
Un cántico de amores
Brota mi pecho ardiente.

Un cántico de amores
A tu sacra beldad,
¡Mujer, eterno estío,
Primavera inmortal!
Hermana del ígneo astro
Que por la inmensidad
En toda estación vierte
Fecundo, sin cesar,
De su luz esplendente
El dorado raudal.
Un cántico de amores
A tu sacra beldad,
¡Mujer, eterno estío
Primavera inmortal!

Una vida para escoger

La vida es una serie de circunstancias, que a veces no se tiene ningún control sobre ellas.
Pero eso no significa que eres una marioneta manejada por los hilos de lo inesperado y del azar. Siempre tendrás a tu alcance, el poder de la decisión, el aceptar o negar, aprenderás atinando o fallando, de lo malo y de lo bueno.
Pero… No se vale que te arrastres, cuando ya andas de pie, o que pierdas tu dignidad por un precio irrisorio, porque te odiarás toda la vida.
Cualquier meta que uno se imponga tiene un precio, y cuanto más alta sea ésta, mas será lo valioso que hay que pagar.
Sólo ten presente, que siempre tendrás que luchar para que lo más sagrado de ti, no lo cotizen…
¡Tus Sentimientos!